
Según un
estudio oficial realizado por la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios),
el 100% de los folletos y catálogos de las agencias de viajes son fraudulentos, con irregularidades severas especialmente en los precios.Este estudio pretendía comparar y dar a conocer las diferencias entre agencias tradicionales y con las agencias online, pero se topó con que existen
grandes diferencias en los precios que ofrecen los catálogos de las agencias tradicionales, en muchos casos con variaciones de cientos de euros con respecto a las agencias online. Un ejemplo claro son los
precios de vuelos de compañías establecidas y de low cost, y la idea que tenemos de ellos.
Otras observaciones importantes son que algunas agencias de viajes tradicionales, a la hora de cancelar una reserva,
cobran sumas sustancialmente mayores que las estipuladas por la ley, algo importante y denunciable según la OCU. También existen
irregularidades en la información básica de la reserva, tanto en detalles de gastos de gestión como en la información acerca de los servicios que se han contratados y los derechos, “la letra chica”.
Estas son
razones más que suficientes para hacer reservas online y no dejarnos engatusar por los “comerciales” de las agencias tradicionales y por las maravillosas propuestas “con más letra chica que el bote de champú” y “con más irregularidades que la biografía de Ramoncín ”. Busca e infórmate bien del destino que elijas en las infinitas
webs de viajes, escapadas y vacaciones organizadas que hay en Internet; contrasta los datos y reserva online, y no te fíes de los catálogos de las agencias tradicionales, que si la OCU dice y demuestra que todas son fraudulentas es porque por lo menos muchas lo son.
Según un estudio oficial realizado por la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), el 100% de los folletos y catálogos de las agencias de viajes son fraudulentos, con irregularidades severas especialmente en los precios.
Este estudio pretendía comparar y dar a conocer las diferencias entre agencias de viajes tradicionales y con las agencias online, pero se topó con que existen grandes diferencias en los precios que ofrecen los catálogos de las agencias tradicionales, en muchos casos con variaciones de cientos de euros.
Otras observaciones importantes son que algunas agencias de viajes tradicionales, a la hora de cancelar un viaje, cobran sumas sustancialmente mayores que las estipuladas por la ley, algo importante y denunciable según la OCU. También existen irregularidades en la información básica de la reserva, tanto en detalles de gastos de gestión como en la información acerca de los servicios que se han contratados y los derechos, “la letra chica”.
Estas son razones más que suficientes para hacer reservas online y no dejarnos engatusar por los “comerciales” de las agencias de viajes tradicionales y por las maravillosas propuestas “con más letra chica que el bote de champú” y “con más irregularidades que una menopáusica”. Busca e infórmate bien del destino que elijas en las infinitas webs de viajes, escapadas y vacaciones organizadas que hay en Internet; contrasta los datos y reserva online, y no te fíes de los catálogos de las agencias de viajes tradicionales, que si la OCU dice y demuestra que todas son fraudulentas es porque por lo menos muchas lo son.